Comience su recorrido en el punto de encuentro cerca de la parada de Pohorelec, junto a la estatua de San Nepomuceno, seguido del Monasterio de Strahov, que incluye su magnífica biblioteca con manuscritos medievales únicos.
Continúe por el Callejón del Nuevo Mundo, un barrio pintoresco e histórico en el distrito de Hradčany de Praga, conocido por sus calles sinuosas, sus pequeñas casas y una atmósfera tranquila que contrasta con el ajetreo de las rutas turísticas.
Desde New World Lane, diríjase a la plaza Hradcanske, donde podrá admirar numerosos edificios históricos vinculados a la rica historia checa, ubicados en las inmediaciones del Castillo de Praga. Dos de los lugares más destacados son la Catedral de San Vito, una catedral metropolitana católica gótica de Praga y sede del Arzobispo de Praga, y la Basílica de San Jorge, la iglesia más antigua que se conserva dentro del Castillo de Praga.
Tras recorrer el impresionante complejo del castillo, continúe hasta el Callejón Dorado, otra calle histórica con casitas acogedoras y pequeñas, repletas de tiendas de regalos, cafeterías y mucho más. Desde la colina de Hradčany, descienda por las Escaleras del Castillo Viejo (Staré zámecké schody) y llegará al barrio de Malá Strana o Ciudad Pequeña.
Tras descender a Malá Strana, visite el Jardín Valdstejn. El jardín cuenta con cuatro fuentes, varios jarrones en relieve y copias de esculturas originales del escultor holandés Adriaen de Vries.
El recorrido finaliza con un breve paseo hasta la plaza Malostranske, la única pendiente del trayecto, de unos nueve metros. La plaza ofrece una gran variedad de restaurantes y cafeterías, así como diversas opciones de transporte público. Si aún le queda algo de interés, puede continuar por su cuenta hasta la iglesia de San Nicolás.