Es difícil describir con palabras la magia de la isla María. A tan solo una hora en coche al este de Hobart, más un trayecto en ferry de 30 minutos, esta isla de ensueño vive a su propio ritmo, lejos de las exigencias de la vida moderna.
Nada más bajar del barco, se percibe la tranquilidad, la naturaleza salvaje y la sensación de historia. Aquí no hay vehículos, pero sí mucho tráfico; la isla de María alberga una gran cantidad de wombats, wallabies, gansos del Cabo Barren y demonios de Tasmania que deambulan por todas partes.
Explora el asentamiento de Darlington, declarado Patrimonio de la Humanidad, un campo de convictos en libertad condicional magníficamente conservado y considerado el mejor del mundo. Camina con nosotros hasta los Acantilados Pintados, una sencilla excursión de 4,5 km de ida y vuelta, donde podrás admirar de cerca formaciones de arenisca surrealistas y coloridas. Y finalizamos con la caminata a los Acantilados Fósiles, otro circuito fácil de 4,5 km que recorre el lado oeste de la isla, pasando por colinas azotadas por el viento y acantilados con fósiles de 300 millones de años.
A lo largo del camino hay mucho espacio para jugar en las pozas de roca, relajarse en la playa, avistar la fauna local y tomar fotos del impresionante paisaje, demostrando que no todo fue solo un sueño.
Esta excursión regresa a Hobart alrededor de las 17:00.